Autolesions

Autolesiones

En consulta encontramos a menudo la conducta autolesiva, sobre todo si prestamos atención a ciertos aspectos, puesto que muchas veces las personas no nos muestran esta conducta, ya pueden sentir vergüenza, pueden sentir que los juzgaremos, que no los entenderemos y es posible, por lo tanto, que escondan este tipo de lesiones.

La autolesión puede darse en diferentes situaciones y una agresión de este tipo hacia un mismo, puede ser, como explica Dolores Mosquera, autora que conozco y admiro, una estrategia de afrontamiento, una manera de compensar y tolerar las emociones.
Nunca he considerado este tipo de agresión como una forma de llamar la atención, hay profesionales que lo podemos ver así, pero yo considero, y es una opinión más personal, que una persona que intenta llamar la atención de este modo realmente está expresando muchas cosas, y hay un malestar profundo que necesita ser escuchado, y ser comprendido.
Consideraremos que la autolesión aparece cuando los mecanismos adaptativos de la persona se agotan y tiene que recurrir a nuevos medios que lo ayuden a modular su estado de ánimo el cual se hace insoportable y la persona no sabe o no puede verbalizar o afrontar.

Como forma de autolesionarse la persona puede usar más de un método. Recuerdo la primera persona que vi con quemaduras en las manos: no solo usaba los cigarrillos para hacerse quemaduras, sino que también podía darse golpes, rascarse hasta hacerse una herida, ingerir fármacos o tóxicos, entre otras formas de hacerse daño. Ella lo hacía para regularse, claramente era así, pero muchos profesionales de su alrededor lo veían como llamamientos de atención, de forma que después de los años puedo ver que con ella muchos se equivocaron. ¿Que podía hacer aquella chica? ¿Dónde había aprendido esta conducta? Realmente, nadie lo había enseñado a regularse, de hecho, era una persona con una problemática y una historia traumática tan grave que el malestar que sentía era enorme.

Por lo tanto, una de las razones para autolesionarse es dejar de sentir el dolor emocional: si siento en el cuerpo, a nivel emocional dejo de sentir. También hay personas que lo hacen porque consideran que es el que se merecen, otros para sentir dolor, para volver a la realidad, para comprobar que no están soñando, para castigar a otros… Puede haber muchas razones, por lo tanto, sería muy simple quedarse solo con la idea que la gente que lo hace intenta llamar la atención. De hecho, a mi experiencia, estas conductas normalmente son escondidas, incluso, al terapeuta.

La autolesión es la mutilación deliberada del propio cuerpo, con la intención de causar mal, pero sin la intención de matarse.

V.J. Turner

La diferencia entre la conducta de autolesión y el suicidio puede ser difícil en algunos casos. Es importante parar mucha atención a estas conductas, y evaluar por qué motivo lo realiza. El suicidio es una solución definitiva a un problema temporal, la autolesión es una solución temporal a un problema temporal. Son mecanismos extremos, pero tenemos que recordar que aquella persona está superada y necesita recursos que o no tiene o no conoce.

En estos casos tenemos que evaluar muy bien el porqué se está dado esta situación, que está pasando, tenemos que dar herramientas y buscar alternativas conjuntamente con la persona para poder sustituir la autolesión por conductas más adaptativas. Hay muchas personas que tienen muchos problemas con el hecho de tener cura de ellas mismas, que nunca han tenido un buen modelo emocional, quizás estaban solas ante los problemas, o es posible que las conductas que veían en sus modelos también fueran poco adaptativas.

Pensamos, por ejemplo, en un niño que llega a casa explicando una situación con los compañeros de escuela, un grupo de amigos no han querido jugar con él y él se ha sentido rechazado. Puede ser que, al llegar y explicarlo, la madre y el padre ni presten atención en el que está diciendo, simplemente es un niño y son cosas de niños, no le harán ver que está pasando, además no están validando su emoción. Este niño puede aprender que no importa lo que pasa, que realmente se está sintiendo mal por una cosa que no tiene importancia y en un futuro puede ser un adulto que no entienda cuando una situación le sobrepase y que evidentemente no le explicará a nadie, puesto que el que le pasa no es importante. También podría pasar que este niño llegue a casa y la madre le empiece a preguntar qué le ha pasado y empiece a actuar de manera ansiosa, escribiendo a la escuela, pidiendo reunión con el tutor/a, con el director/a, diciendo que si no se soluciona lo cambiarán de escuela, y sin atender a las emociones del niño. En este caso, podemos tener un niño que reaccionará a las situaciones con elevada ansiedad, que será reactivo emocionalmente y fácilmente se desregulará emocionalmente, y en un futuro puede ser un adulto que reaccione con mucha angustia y que no haya aprendido sobre qué hacer con sus emociones.

Para ayudar a este niño, lo tenemos que ayudar a entender que está bien sentirse triste y/o enrabiado, hace falta acompañarlo en el proceso, sin prisas, quizás ayudarlo a entender que hay que hablar con las personas implicadas en la situación de conflicto, intentar buscar soluciones conjuntamente, etc.

Con esto quiero indicar que muchas personas tienen conductas de autolesión y que puede haber una base diferente en cada una de ellas. Lo más importante en estos casos es dotar de recursos a la persona, ayudarla a gestionar las emociones y ayudarla a aprender el que en su momento no pudo aprender.